Nuestra Señora del Buen Suceso y el Padre Miguel María
Historia breve de una relación

Historia breve de la relación entre Nuestra Señora del Buen Suceso y el Padre Miguel María.

- 1906
20 de abril de 1906
El prodigio de la Dolorosa del Colegio

Placa conmemorativa del prodigio, en Quito En Quito, ante treinta y siete alumnos internos de la Compañía de Jesús, la sagrada imagen de la Dolorosa del Colegio cerró y abrió sus ojos maternales por espacio de un cuarto de hora. Tras minucioso examen, el innegable prodigio fue declarado auténtico por la autoridad eclesiástica el 31 de mayo de 1906.
- 1975
20 de abril de 1975
Nacimiento
En el sexagésimo noveno aniversario del milagro de la Virgen de los Dolores de Quito nace Romualdo en Sierre (Suiza), hijo de Ivo —santo terciario franciscano, abogado de los pobres— y de Margarita María —Mensajera del Corazón de Jesús, siendo San Francisco de Asís su guía y maestro—, en el seno de una familia de nueve hijos, de los cuales dos son sacerdotes y una religiosa.
8 de mayo de 1975
El santo Bautismo
Fiesta de María Mediadora y de San Miguel del Monte Gargano.
- 1984
10 de junio de 1984
La Confirmación
Domingo de Pentecostés: gracia de la Confirmación de manos de Mons. Marcel François Marie Lefebvre. Queda San Juan María Vianney como nuevo protector.
- 1990
Quince años: la crisis
Crisis existencial y retraimiento: el rechazo de la cruz de la tartamudez, la vanidad, una fe superficial. Reacciona gracias a la participación en distintas competiciones ciclistas.
- 1995
Certificado de madurez clásica
Latín e inglés.
- 1999
15 de agosto de 1999
La caída, en la Asunción
Al llegar a la meta de una carrera de bicicleta de montaña sufre una caída tras una inexplicable maniobra de volteo hacia adelante, y es trasladado de urgencia en helicóptero al hospital. Es el fin de las ilusiones deportivas y mundanas. Ve en el accidente un acto providencial de Dios, y lo atribuye a una Medalla Milagrosa colocada secretamente por su madre bajo el sillín de la bicicleta. Desde entonces, los problemas de salud le obligan a renunciar a la carrera ciclista.
- 2000
Informático de gestión
Obtiene el título tras tres años de estudio.
- 2001
Peregrinación a Guadalupe
Peregrina a Nuestra Señora de Guadalupe, en México.
- 2002
7 de agosto de 2002
El segundo nacimiento
Fiesta de Dios Padre, 16:30, en San Mauricio, cerca del campo de los mártires de la Legión Tebana: gravísimo accidente de tráfico que, de no haber mediado la infinita Misericordia por una intervención milagrosa, habría terminado con la muerte de su alma y de su cuerpo, arrastrando consigo a los pasajeros, sus abuelos maternos Julio Mauricio y Alicia. Este milagro actúa como un freno a una vida mundana y licenciosa.
La Legión Tebana fue, según la tradición, una legión romana formada por seis mil seiscientos sesenta y seis soldados de Tebas (Egipto) que se negó a perseguir cristianos por profesar su fe. Comandados por San Mauricio, fueron martirizados durante el reinado del emperador Maximiano, hacia finales del siglo III.
- 2003
Consagración a la Santísima Virgen
La santa esclavitud propuesta por San Luis María Grignion de Montfort, seguida de una peregrinación a Santiago de Compostela, Patrón de España e Hispanoamérica.
- 2005
Lausana
Un año universitario en Lausana, en Ciencias del Deporte.
- 2006
La llamada a la puerta del monasterio
Ante una prueba decisiva responde, inspirado por el Espíritu Santo: «No hay amor más grande que dar la vida por los que se ama… Voy a llamar a la puerta de un monasterio para salvar tanto tu alma como la mía».
Verano de 2006
Postulantado en los benedictinos
Entra en el Monasterio Benedictino de Nuestra Señora de Guadalupe, en los Estados Unidos, e inicia el postulantado.
8 de diciembre de 2006
La Hora de la Gracia
Festividad de la Inmaculada Concepción. De doce a una de la tarde, Hora de la Gracia de Nuestra Señora Rosa Mística, la Santísima Virgen le concede una gracia insigne, decisiva más tarde para su perseverancia en la vida religiosa.
- 2007
Primavera de 2007
Despedido del monasterio
El superior le despide e insiste en orientarle hacia el matrimonio.
6 de noviembre de 2007
Noviciado capuchino
Ingresa en el noviciado de los capuchinos de observancia tradicional conocidos como «Capuchinos de Morgon». Llamada a una vocación de desprendimiento y misión: ser pobre con los pobres.
- 2008
4 de enero de 2008
Toma del hábito capuchino
Festividad del Santísimo Nombre de Jesús.
- 2010
2 de julio de 2010
Primera profesión temporal
Festividad de la Visitación de la Virgen María, en Aurenque (Francia).
- 2014
19 de marzo de 2014
Profesión solemne
Festividad de San José, en Morgon (Francia).
- 2015
29 de junio de 2015
Ordenación sacerdotal
Festividad de San Pedro y San Pablo: ordenación sacerdotal de manos de Mons. Bernard Fellay, en Ecône (Suiza).
Poco después comienzan problemas de salud inexplicables —gran debilidad física y pérdida de la voz—. Durante los años siguientes acude a numerosas visitas médicas con escasa mejoría.
2015 – 2021
Los años de Morgon
En el convento de Morgon, situado entre dos santuarios —Ars y Paray-le-Monial—, que visita a menudo y que marcan profundamente su alma: capellanía escolar, apostolado mariano (Legión de María y Milicia de la Inmaculada) y director de retiros franciscanos.
- 2018
Verano de 2018
La Misa del Padre Pío

El Padre Pío celebrando la Santa Misa Peregrinación con cuarenta fieles a San Giovanni Rotondo por el quincuagésimo aniversario de la muerte del Padre Pío. En el altar primitivo se le concede la gracia de celebrar «la Santa Misa del Padre Pío».
- 2024
Octubre de 2024
Santa Teresita le guía al Buen Suceso
Misión de tres semanas en los Estados Unidos para visitar distintas fraternidades terciarias. Al verse con una gran dificultad para hablar solicita ser reemplazado, y se le deniega la petición. En San Luis, ante un crucifijo de San Damián y en presencia del superior de su convento, hace voto a Santa Teresa del Niño Jesús de llevar la vida capuchina tradicional a los Estados Unidos si recupera la salud.
Durante la misión, la santa de Lisieux le guía hacia Nuestra Señora del Buen Suceso.
8 de diciembre de 2024
El voto y la voz recobrada
Festividad de la Inmaculada Concepción. Concluye una novena en honor de Nuestra Señora de Guadalupe y del Buen Suceso y formula un voto en presencia de su director espiritual: pide la gracia de morir como víctima por las almas, o la de obtener la curación para poder trabajar al fin como misionero en América, llevando allí la auténtica vida religiosa franciscana.
Esa misma noche se encuentra providencialmente con la persona que le permitiría recuperar la voz el 19 de diciembre. El domingo siguiente, tras diez años de incapacidad, vuelve a cantar en una Misa ante la sorpresa de los frailes y fieles presentes.
29 de diciembre de 2024
El aviso al Padre Custodio
Informa al Padre Custodio de la curación obtenida, del voto realizado y de la ofrenda, por parte de una benefactora, de dos pasajes a Quito para la próxima novena de Nuestra Señora del Buen Suceso. El mensaje no llega a comprenderse.
- 2025
Mayo de 2025
Lisieux
Peregrinación al Carmelo de Santa Teresita con cincuenta fieles.
8 de mayo de 2025
Medio siglo de vida cristiana
Cincuenta años después de su bautismo celebra, de madrugada, la Misa tridentina en el coro de la catedral: cincuenta años de vida cristiana, diez de vida sacerdotal, y quinientos desde que el Padre Mateo de Bascio impulsara, en 1525, el movimiento dentro de la Orden Franciscana que dio origen a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
Las cartas a Roma
Movido por el deseo de vivir el Evangelio con radicalidad —pobreza absoluta, espíritu de penitencia, de compasión y de misión originales de San Francisco— y convencido de que la rama de los Observantes se había alejado de la letra estricta de la Regla, siente el llamado de retornar a los inicios de la orden franciscana, a pesar de la persecución que le esperaba.
Envía una carta al Sumo Pontífice para poder seguir plena y fielmente las huellas de San Francisco y del Padre Pío: la observancia tradicional unida a la misión caritativa. No recibe ninguna respuesta. En junio efectúa un nuevo intento, todavía sin respuesta de Roma.
7 de agosto de 2025
La embajadora del Buen Suceso
Vigésimo tercer aniversario de su «segundo nacimiento». En el mismo momento en que años atrás se había producido el milagroso accidente que salvó su vida física y espiritualmente, llega de forma inesperada al convento una embajadora de Nuestra Señora del Buen Suceso para comunicarle una noticia importante sobre el único rito legítimo de la Santa Misa a defender.
Esa misma tarde, una señora embarazada que participaba en un retiro tuvo que ser hospitalizada. A su regreso le dijo: «He ofrecido a mi hijo para que sea sacerdote».
24 de septiembre de 2025
El envío misionero
Festividad de Nuestra Señora de la Merced. El Padre Pío, a través de una pariente de Luisa Piccarreta, le ordena salir en misión. En Milán, unas semanas más tarde, la Providencia le envía a una terciaria franciscana para confirmar otra vez el envío misionero.
4 de noviembre de 2025
La salida de Morgon
Sale del convento de Morgon con la bendición de su confesor y director espiritual, para ser verdaderamente franciscano y seguir fielmente la regla seráfica: una vida mixta, de contemplación y apostolado. Y así cumplir su voto y su misión.
¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio! — La caridad nos apremia.
Noviembre de 2025
Peregrinación de mendigo autostopista
Tres semanas de peregrinación preparatoria en calidad de mendigo autostopista. Primera parada, Lourdes: la Providencia le guía para celebrar la Santa Misa en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, en Saint-Frai. Después, varias paradas principales: Padua, Asís, San Giovanni Rotondo, Paola, Roma, Paray-le-Monial… Última parada en París: la Capilla de la Medalla Milagrosa, San Vicente de Paúl y San Sulpicio, donde celebra el Santo Sacrificio en el altar de la cripta dedicado a la Virgen María.
- 2026
Enero de 2026
Primera estancia en Quito
Primera estancia en Quito para la novena de Nuestra Señora del Buen Suceso.
Marzo de 2026
Semana Santa en Quito
Nuestra Señora de la Merced y San José le ponen providencialmente en contacto con un obispo de los Estados Unidos, ardiente devoto del Corazón de Jesús, de Nuestra Señora del Buen Suceso y de San Francisco.
Segunda estancia en Quito para la celebración de la Semana Santa.
Mayo de 2026
Ascensión y Pentecostés
Tercera estancia en Quito para la celebración de la Ascensión y de Pentecostés.
Junio de 2026
Cuarta visita a Quito
Cuarta visita, para acompañar a un prelado; la estancia se prolonga hasta hoy.
Una pareja de Francia, muy devota de Santa Margarita María, visita Quito durante un mes portando una bella reliquia de la vidente de Paray-le-Monial, que se aspira a hacer venerar con ocasión de las Entronizaciones del Sagrado Corazón de Jesús.
Julio de 2026
El milagro confiado

La estampa de la Dolorosa del Colegio, en el breviario del Padre Durante una semana tiene la gracia de acompañar en Quito a un obispo de los Estados Unidos, venido para conocer a Nuestra Señora del Buen Suceso.
Un terciario franciscano, que dedica cinco años de su vida al cuidado de ancianos capuchinos, le confía el milagro de «Nuestra Señora del Buen Suceso junto con la Virgen Dolorosa», ocurrido en su familia en el verano de 2015, el año de su ordenación sacerdotal.
Esta imagen santa de la Dolorosa del Colegio de Quito se ha usado durante varios años en su breviario, en la sección empleada con mayor frecuencia, la de los salmos.
¡Oh, María, que serás una saeta que incendie con tu amor los corazones de los sacerdotes!
Julio de 2026
Casa y oratorio en el centro histórico

Reinen en Ecuador Se logra alojamiento en un departamento del centro histórico de Quito, a dos pasos de la Basílica del Voto Nacional al Sagrado Corazón de Jesús, del Monasterio de las Concepcionistas y de la Iglesia de la Merced, con oratorio integrado y la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo. Deo gratias.
Así también, en un barrio peligroso de la costa ecuatoriana, en Esmeraldas, en colaboración con las religiosas Misioneras de la Caridad, se oficia la Entronización y Consagración al Sagrado Corazón de Jesús en ocho hogares, así como en la comunidad de religiosas.
4 de septiembre de 2026
Entronización en una escuela de 600 alumnos
Primer viernes de septiembre: Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en una escuela de seiscientos alumnos, con nueve horas de confesión en veinticuatro horas para la mayoría de los alumnos.
Se espera consagrar otra escuela con el doble de alumnos, una empresa grande de seguridad y varios hogares.
Epílogo y porvenir
El Cielo, y Nuestra Señora del Buen Suceso en particular, me llamó a actuar por el bien de la Santa Iglesia y de las almas en calidad de:
- Misionero franciscano y capuchino, consagrador de los Corazones de Jesús y María en todos los ámbitos de la sociedad —hogares, familias, instituciones educativas, comunidades religiosas, parroquias, empresas y pueblos—, al ejemplo del Padre Mateo Crawley, y con el ministerio de la Confesión, bajo la acción del Espíritu Santo y la guía del Padre Pío.
- Predicando la sana doctrina católica y administrando los santos sacramentos.
- Imitando la vida auténtica franciscana del Santo de San Giovanni Rotondo, tal como fue su vocación y su misión, que deseo cumplir con fidelidad y fervor.
- Haciendo conocer la aparición y el mensaje de Nuestra Señora del Buen Suceso, en particular sobre la crisis de la fe, de la moral, del sacerdocio y de la vida religiosa, y proponiendo remedios: imitar a los santos de los siglos pasados, según el lema «Caridad para la Unidad en la Verdad».
El lema
«Charitas urget nos» — La Caridad nos apremia

«Charitas pro Unitate in Veritate»: la Caridad para la Unidad en la Verdad. Tal es mi lema.
- La Caridad es siempre el camino. Siguiendo a la multitud de los santos, quiero vivir por y para la Caridad. Como San Francisco de Asís nos ha enseñado, deseo servir a los pobres, tanto a los necesitados materialmente como a los abandonados espiritualmente. Y, conformándome al ejemplo de nuestro seráfico Padre, imagen muy perfecta de nuestro muy Amado Salvador, quiero socorrer a las almas atrapadas por el mundo, hoy tan corrompido por el pecado omnipresente, alejadas dramáticamente de Dios y de Su Santa ley. Esta verdadera Caridad hacia los «leprosos» y desheredados de nuestros tiempos nos conduce necesariamente a la Verdad.
- La Verdad es a la vez escudo y espada. Quiero profesar y mantener la fe católica romana de siempre. Quiero anunciarla y defenderla con un único fin: la gloria de Dios y la salvación de las almas. Y esta fidelidad nos lleva naturalmente al tercer punto.
- La Unidad: aspiramos a la Unidad de la Santa Iglesia Católica Romana, una Unidad que solo puede construirse en la Verdad, sostenida y animada por la Caridad.
Franciscano ermitaño misionero, esclavo de amor de la Voluntad Divina y de la Inmaculada Concepción, consagrado totalmente a la Pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo a través de la Santa Misa tridentina, herencia transmitida por el Padre Pío, rito guardián de la Fe católica.
Nuestra Señora del Buen Suceso Dolorosa y la Santa Misa
La Santísima Virgen María ocupa un lugar fundamental, constante y profundamente reverenciado en la Misa tridentina. A lo largo de todo el ordinario de la Misa la figura de María aparece de forma recurrente, y en el Canon Romano, núcleo de la Misa tradicional, nuestra Madre celestial es nombrada de manera solemne y explícita. Desde la perspectiva de la teología litúrgica tradicional, la presencia de María en la Misa no es un añadido devocional opcional, sino una consecuencia natural de su papel de Dolorosa compasiva y Corredentora.

El rostro hallado
Los ojos tienen un tono oscuro y se ven hinchados por un llanto prolongado.
Se cuentan cinco Cruces; la más grande, ubicada en el centro. Esta Cruz central coincide en su parte vertical con la nariz, y su parte horizontal se ubica a la altura de las cejas. En la Cruz se alcanza a ver difusamente parte de los brazos de Nuestro Señor Jesús, así como su cabeza coronada de espinas en posición inclinada, con el mentón tocando el pecho. Desde algún punto en la zona circundante a la cabeza emana un torrente, aparentemente de agua, de color azul claro, que fluye a lo largo de la nariz de la Virgen y termina en la comisura derecha de los labios.
Las otras cuatro Cruces, que no tienen todas las mismas dimensiones, se ubican casi simétricamente: una en la mejilla derecha y otra en la izquierda; una en el lado derecho de la frente y otra en el izquierdo.
Cinco Cruces que equivalen a las cinco Santas Llagas de Nuestro Santísimo Señor Jesucristo.
Narración del milagro en el documento «Testimonio del Milagro de Nuestra Señora del Buen Suceso Dolorosa».
La piedra de ara y las cinco llagas



En la santa Misa del rito tradicional las rúbricas exigían que el sacrificio propiciatorio se ofreciera sobre un altar fijo, consagrado en su totalidad por el obispo, o, en su defecto, sobre una piedra de ara portátil colocada sobre la mesa.
La losa o piedra sagrada, consagrada por un obispo, contiene reliquias de mártires y cinco cruces grabadas; es donde debe extenderse el corporal y apoyarse el cáliz y la patena durante el canon de la Misa. Su uso es estrictamente obligatorio para la celebración lícita del santo sacrificio.
Su uso es muy antiguo y su simbolismo, profundo. La piedra representa al mismo Cristo, que es el único y verdadero altar, sacerdote y víctima de la Santa Misa. Él es la «piedra angular» rechazada por los constructores, pero que se convierte en la base de la Iglesia (cf. Efesios 2, 20; 1 Pedro 2, 4-8).
Las cinco cruces incrustadas en la piedra —cuatro en las esquinas y una en el centro— no son simplemente decorativas: simbolizan explícitamente las cinco llagas sagradas que Jesucristo sufrió en su Pasión, las dos manos, los dos pies y la herida del costado, abierta por la lanza.
En el Novus Ordo, el concepto del ara tradicional como pequeña piedra sagrada obligatoria ha dejado de ser un requisito. Mientras que el altar fijo tradicionalmente se prefiere de piedra natural, el altar móvil puede construirse de cualquier material sólido y digno a juicio de la conferencia episcopal, sin requerir la clásica losa consagrada con reliquias incrustadas en la superficie de la mesa. El rito tradicional expresa cabalmente, al contrario del Novus Ordo, que la Misa es en esencia y por definición un verdadero y propiciatorio sacrificio.
Las cinco llagas espirituales de María
Aunque físicamente Cristo fue quien recibió las cinco llagas en su cuerpo, Su Santísima Madre tuvo una participación íntima en la Pasión. Su alma fue traspasada por un sufrimiento espiritual tan profundo que equivalía a compadecerse de cada una de las llagas de su Hijo.
Al pie de la cruz, el amor y el dolor de María formaban un solo latido con el Redentor. La profecía de Simeón —«y a ti misma una espada te traspasará el alma»— encuentra su cumplimiento en el Calvario, donde sus llagas espirituales se corresponden místicamente con las de Jesús:
- La llaga de la mano derecha de Cristo: reflejada en la impotencia amorosa de María al no poder sostener ni arrancar los clavos, sufriendo la agonía de las obras y fatigas que su Hijo ofreció por la humanidad.
- La llaga de la mano izquierda: unida al dolor de ver los caminos que muchos hombres elegirían apartados de la gracia, sintiendo el rechazo al amor divino en su propio corazón maternal.
- La llaga del pie derecho: el dolor por los pasos perdidos de la humanidad, que Ella misma deseaba guiar hacia el bien con su ejemplo de perfecta obediencia.
- La llaga del pie izquierdo: la angustia espiritual ante el sufrimiento de los inocentes y la dureza de los corazones que ignoraban el sacrificio redentor.
- La llaga del costado: el dolor supremo, reflejo directo de la profecía de la espada, al ver el Corazón de su Hijo abierto. En ese momento su propio Inmaculado Corazón fue espiritualmente traspasado, convirtiéndose místicamente en la Corredentora unida al santo sacrificio de la cruz.

Cada vez que se celebra la Santa Misa, la oblación de Cristo al Padre se hace presente en el tiempo. Así como el Calvario se hace contemporáneo al altar, la presencia corredentora y doliente de María también se hace actual. En un paralelismo místico, de la misma manera que el cuerpo llagado de Cristo se ofrece bajo las especies de pan y vino, el alma de María —que participó de esas llagas por su compasión y unión al dolor— se une perpetuamente a la ofrenda de la Iglesia.
Al asistir a la Misa tradicional, el fiel debe revestirse de ese profundo sentido de sacrificio y expiación: es invitado a unirse no sólo al Sacerdote eterno, Cristo, sino también a la actitud de la Virgen al pie de la cruz, contemplando el misterio, ofreciendo los dolores propios unidos a los de Cristo y María, y recibiendo la gracia derramada desde esas mismas llagas que ahora fluyen sobre el altar.
Si queréis asistir a la Santa Misa con devoción y con fruto, pensad en la Madre Dolorosa a los pies del Calvario.