Crisis de la moralidad

El tercer y el cuarto significado de la lámpara tratan de las costumbres. La Virgen anunció que el espíritu de impureza se extendería sin freno por la vida pública:
La atmósfera repleta del espíritu de impureza, el que a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa.
El Matrimonio y la familia
Nuestra Señora habló expresamente del sacramento del Matrimonio, imagen de la unión de Cristo con su Iglesia:
El sacramento del matrimonio, el que representa la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado en toda la extensión de la palabra.
En resumen, anunció también leyes injustas que facilitarían vivir en pecado, el debilitamiento de la familia cristiana y una educación sin Dios que haría escasear las vocaciones sacerdotales y religiosas.
La inocencia de los niños
La parte más dolorosa se refiere a los pequeños. Los enemigos de la fe se esforzarían por corromper a la niñez dentro de los propios hogares:
En esos aciagos tiempos, apenas se encontrará inocencia infantil, de esa manera irán perdiéndose las vocaciones para el sacerdocio, que será una verdadera calamidad.
A la vez, la Virgen prometió que siempre habría almas puras, sobre todo en los claustros, que como un escudo detendrían la justicia divina. Estas palabras nos llaman a cuidar el hogar: rezar en familia, velar por lo que ven y oyen los niños, vivir la modestia y la castidad según el estado de cada uno y defender el Matrimonio con el propio ejemplo. Una familia que reza el Rosario ya es una respuesta al pedido de la Virgen.
Fuentes consultadas: adelantelafe.com · revistasanmiguel.org · hogardelamadre.org · fsspx.mx (promesa de las almas puras en los claustros) · Cadena y Almeida, "Mensaje profético..." (Quito, 1989)