Vocación espiritual

Nuestra vocación espiritual
Somos 'nada', pero 'todo' por la filiación y intercesión de los santos, nuestros protectores, guías y amigos en todo instante. Su sabiduría y fuerza socorren y transcienden nuestra necedad e indigencia. La formación, transmisión, y la defensa de la fe católica de siempre contra los embates de la apostasía modernista de hoy en dia. Nuestro cimiento espiritual está establecido sobre los tres santos Franciscos: San Francisco de Asís (Padre fundador), San Francisco de Paula y San Francisco de Sales (Doctor de la caridad y cordígero franciscano). El Santo Sacrificio y el ardor eucarístico inspirados por San Pascual Baylon, Padre Pio de Pietrelcina, y Mons. Marcel Francisco Lefebvre. La devoción ardiente a la Inmaculada Concepción alimentada por San Dominico de Guzman, San Luis María Grignion de Montfort y Padre Maximiliano Kolbe. El fuego apostólico y misericordioso inflamado de San Francisco Solano, San Francisco Javier, y Santa Teresita Francisca de Lisieux. Queremos ser herederos de la divisa 'Charitas', que le fue confiada a San Francisco de Paula por San Miguel Arcángel. Le tendremos una devoción particular a este Guardian angélico de la Iglesia. Nuestra Comunidad tiene como compromiso ofrecerse al combate público contra las fuerzas infernales mediante la intercesión del Príncipe de la Milicia celestial (este es el espíritu del Padre Francisco Palau).