Caballeros de la Inmaculada, Nuestra Madre

Caballeros de la Inmaculada, Nuestra Madre

Nuestra Señora del Buen Suceso

Nos inspiramos en lo acaecido al propio San Francisco, quien "mientras vivía allí junto a la iglesia de Nuestra Señora, Francisco le rezó a aquella que había concebido la Palabra, y lleno de gracia y verdad, le rogó insistentemente y con lágrimas que se convirtiera en su Abogada. Ahi fue cuando se le concedió la gracia del verdadero espíritu del Evangelio por la intercesión de la Madre de la Misericordia." (San Buenaventura)

"Abrazó a la Madre de Nuestro Señor Jesús con un amor indescriptible porque, como él dijo, fue ella quien hizo al Señor de Majestad el ser nuestro hermano, y a través de ella, encontramos misericordia. Después de Cristo, él depositó toda su confianza en Ella y la tomó como su Patrona para sí mismo y sus frailes." (San Buenaventura)

Buscando ser imbuidos con la verdad evangélica a través de la mediación materna de la Bienaventurada siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, suplicamos que sea, como para San Francisco, así para nosotros nuestra Defensora, que se reproduzca su imagen en nosotros, que se cumpla en nosotros en realidad esa plenitud de la verdad evangélica, para la gloria y honor de Dios, y para nuestra salvación.

La Virgen Maria y la Santa Iglesia, son según los Padres de la Iglesia, dos realidades y misterios, que por así decirlo, se confunden, por eso es que nuestra dedicación al servicio en las obras de misericordia del Cuerpo mistico de Cristo no es menor.

Continúa leyendo

Volver a Espiritualidad