Comentarios de santos sobre los dolores de la Virgen María

La Dolorosa del Colegio nos lleva a contemplar los dolores de María, que la Iglesia celebra cada 15 de septiembre. Los santos vieron en ellos un verdadero martirio del corazón, ofrecido por nuestra salvación.
En verdad, Madre santa, atravesó tu alma una espada. [...] Por esto, con toda razón, te llamamos más que mártir, ya que tus sentimientos de compasión superaron las sensaciones del dolor corporal.
Esta pena que sufrió María, pena mayor que si hubiera muerto mil veces, bien merece de nuestra parte compasión y agradecimiento.
San Alfonso recoge en ese mismo discurso el pensamiento de otros santos:
- San Anselmo: si Dios no la hubiera sostenido con un milagro, el dolor que María sufría en cada momento habría bastado para quitarle la vida (citado por San Alfonso).
- San Bernardino de Siena: si el dolor de la Virgen se repartiera entre todas las criaturas capaces de sentir, bastaría para que murieran todas al instante (citado por San Alfonso).
- San Buenaventura: María no estuvo solamente junto a la cruz, sino en la cruz, crucificada con su Hijo por la compasión (citado por San Alfonso).
Santa Brígida de Suecia vio en Roma, en Santa María la Mayor, a la Virgen con el anciano Simeón y un ángel que llevaba una espada larga y ensangrentada, símbolo del dolor que traspasó el corazón de María durante toda su vida.
Las siete gracias
Una piadosa tradición, muy difundida y atribuida a las revelaciones de Santa Brígida, promete siete gracias a quienes recen cada día siete Avemarías meditando los siete dolores de María: paz en la familia, luz en los misterios divinos, consuelo en las penas, lo que pidan si es conforme a la voluntad de Dios, defensa en las luchas espirituales, asistencia de la Virgen en la hora de la muerte y la salvación eterna para quienes propaguen esta devoción. Es una atribución tradicional: no aparece así en el texto de las Revelaciones. San Alfonso recoge, por su parte, cuatro gracias semejantes que, según una revelación a Santa Isabel, Jesús prometió a los devotos de los dolores de su Madre.
Fuentes consultadas: oraciondelashoras.blogspot.com (Oficio de lectura, 15 sept.) · archive.org (discurso IX, pp. 315-327; notas: Anselm. de Exc. Virg. c. 5; Bernardin. Sen. t. 4, serm. 61; Bonav. de Planct. / Stim. Am.; Birg. Rev.) · Siete gracias de Santa Brígida: tradición popular, sin localización en las Revelationes