Comunicado oficial del Padre

Palabras del Padre Miguel María

Sobre su situación y su camino

4 de octubre de 2026

Palabras del Padre Miguel María

I. No soy «Capuchino conciliar» — Caridad con déficit de Verdad

La Orden capuchina oficial muestra una encomiable disposición hacia la miseria de nuestra sociedad, volcándose en la acogida de los pobres y de las personas marginadas. No obstante, cabe señalar que la valiosa lucha de nuestros venerables Padres por la preservación de la fe católica se ha visto diluida por una adaptación a las corrientes seculares, impregnada de naturalismo.

Por fidelidad al Evangelio, a San Francisco y a su Regla, no soy miembro de la Orden capuchina conciliar u oficial, que desde 1968 ha abandonado el ideal primitivo y auténtico de su fundador para adaptarse al mundo, apartándose del ejemplo del Padre Pío y de los santos capuchinos.

¿Qué están tramando en Roma? ¿Qué están conspirando? ¡Incluso quieren cambiar la Regla de San Francisco!

El Definidor respondió: «Padre, se proponen cambios porque los jóvenes no quieren saber nada de la tonsura, el hábito, los pies descalzos...».

¡Expúlsenlos! ¡Expúlsenlos! ¿Qué estarán diciendo? ¿Acaso son ellos quienes le hacen un favor a San Francisco al tomar el hábito y seguir su estilo de vida, o más bien es San Francisco quien les ofrece un gran regalo?

Padre Pío

II. Tampoco «Capuchino de Morgon» — Verdad con carencia de Caridad

Esta comunidad es notable en su defensa del depósito inalterable de la fe y de la moral perenne, en su vida de oración, de penitencia y de liturgia sagrada; en ello guarda fidelidad a la Regla franciscana.

Por otro lado, existe una evidente carencia en el ámbito misionero. Los hermanos llevan una vida semejante a la de los cistercienses y salen poco del convento. El celo por la salvación de las almas no llega a expresarse en obras de misericordia, especialmente en favor de los pobres y los necesitados: falta esa nota de compasión efectiva, constitutiva del espíritu franciscano.

«Ardía en deseos de rescatar a las ovejas que el lobo arrebataba, pues sabía que había sido constituido pastor de un rebaño celestial. [...] Su alma se consumía por el celo de la casa de Dios, no tolerando que la doctrina de la salvación sufriera menoscabo alguno ni que la verdad fuera oscurecida por la mundanidad.»

Tomas de Celano sobre San Francisco

III. Caridad para la Unidad en la Verdad

Capuchino que quiere ser fiel a su seráfico Padre San Francisco, imitando a los santos de su Orden: Caridad para la Unidad en la Verdad. Tal fue la vida de San Francisco de Asís y la del Padre Pío.

La gracia de este jubileo: Reunir los hijos del seráfico Padre en una misma perfección de Verdad y de Caridad.

Padre Miguel María

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