Comunicado oficial de la comunidad

Respuesta al comunicado Se 8/2026

Precisiones al comunicado de la Custodia de la Inmaculada Concepción — Capuchinos del Ecuador, del 2 de septiembre de 2026

Quito, 23 de septiembre de 2026

A la querida comunidad católica del Ecuador y, con filial respeto, a sus Pastores

Habiendo tomado conocimiento del comunicado N.º Se 8/2026, emitido en Quito el 2 de septiembre de 2026 por la Custodia de la Inmaculada Concepción — Capuchinos del Ecuador, y a fin de evitar equívocos entre los fieles, formulamos con respeto las siguientes precisiones acerca del Padre Miguel María.

Primero — sobre su pertenencia a la Orden

El comunicado afirma que el Padre Miguel María no pertenece a la Orden de Hermanos Menores Capuchinos reformada tras el Concilio Vaticano II.

El Padre pertenece más bien a la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, la Orden original de San Francisco. Por esta razón no pertenece a la misma en su versión desviada y tergiversada después de los cambios de espíritu revolucionario siguientes al Capítulo General de 1968; pero sí es parte de los Capuchinos en su forma original, fiel a la Regla genuina de San Francisco y a las leyes propias y tradicionales de la Orden del Padre Pío, ferozmente opuesto a la relajación de la observancia bajo el pretexto de adaptarse al mundo.

Viste permanentemente el hábito capuchino por fidelidad a la forma de vida que profesa, entregado con entusiasmo al ideal seráfico original y multisecular, tras las huellas de sus padres y predecesores franciscanos.

Segundo — sobre los Capuchinos de Morgon

Es igualmente exacto que dicha comunidad no está reconocida por la Orden. Debe precisarse, sin embargo, que el Padre dejó la comunidad en noviembre de 2025, con anterioridad a los hechos de julio de este año.

Tercero — sobre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

Aquí se encuentra el punto que requiere corrección. El comunicado afirma, con la prudente salvedad de basarse en «informaciones recibidas», que los Capuchinos de Morgon forman parte de la Fraternidad. Se trata de dos entidades distintas. Los Capuchinos de Morgon son una comunidad autónoma, fundada en 1972, con superior y gobierno propios; su cercanía histórica con la Fraternidad no equivale a pertenencia, y consta públicamente que las relaciones entre ambas se han distanciado.

En cuanto al Padre, la precisión es aún más clara: no pertenece a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ni tiene adhesión formal alguna a ella. Muy al contrario, dicha Fraternidad le ha negado los sacramentos y ha prohibido a sus fieles asistir a la Santa Misa que él celebra. Siendo la adhesión formal el criterio que establece el decreto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 2 de julio de 2026, resulta evidente que dicho decreto no le alcanza, por cuanto no concurre en él el supuesto que sanciona.

Cuarto — sobre su situación canónica

Con entera transparencia hacemos saber que el Padre se encuentra en proceso de regularización canónica, reconociendo la jerarquía establecida. Profesa íntegramente la fe católica. Precisamente por ello, no pretende ejercer el ministerio al margen de la autoridad de la Iglesia, sino dentro de ella, y hacia esa plena regularidad camina.

Por esta misma razón, hacemos nuestro el consejo que el comunicado dirige a los fieles: que verifiquen siempre las licencias y autorizaciones de quienes ejercen el ministerio. Quien obra en verdad nada teme de que se le verifique.

Quinto — sobre el fondo

No le corresponde al Padre disputar con sus hermanos capuchinos, a quienes guarda respeto y de cuya Orden ha recibido el ejemplo de tantos santos. Si ha seguido este camino no ha sido por espíritu de ruptura, sino por el deseo de servir a los pobres y de misionar en Iberoamérica, conforme al ideal seráfico de nuestro Padre San Francisco de Asís.

Curado por intercesión de Nuestra Señora del Buen Suceso, desea cumplir el voto que entonces hizo: cooperar en la restauración del auténtico espíritu misionero franciscano, que ganó para Cristo y para su Iglesia a Iberoamérica, hoy herida por una dolorosa apostasía. Hijo espiritual del Padre Pío, quiere llevar a sus hermanos a imitar verdaderamente al estigmatizado de San Giovanni Rotondo, tanto en el altar del Santo Sacrificio como en el confesionario de la Misericordia.

Encomendamos su causa a Dios y a la intercesión de Nuestra Señora del Buen Suceso. Pedimos a quien lea estas líneas la caridad de un juicio sereno y, sobre todo, el auxilio de su oración.

Fraternalmente en Cristo y en San Francisco,

La comunidad

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